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Recensión: La Urgencia de “Gobernar para las Familias”

Recensión: La Urgencia de “Gobernar para las Familias”

El Dr. Ignacio Garda Ortiz, médico y pensador político, dedica su obra “Gobernar para las Familias” a proponer un diagnóstico y soluciones para perfeccionar la organización política de las sociedades nacionales. La tesis central del libro es categórica: “Gobernar para las familias es totalmente distinto y opuesto que gobernar para los individuos”, una distinción fundamental que, según el autor, es la clave para entender las crisis de participación y representación que asolan a la sociedad actual.
Al examinar la obra, se hace evidente la actualidad de su enfoque, el valor de sus propuestas reformadoras y la necesidad imperiosa de que estos temas ocupen un lugar central en la agenda pública de los gobiernos nacionales y regionales.

Actualidad del tema

El libro de Garda Ortiz, cuya reedición subraya su vigencia, es profundamente actual porque aborda las causas de la grave crisis social que afecta a las naciones, superando la tendencia asistencialista que no revierte los problemas de fondo.

El autor parte de la premisa de que la familia es el fundamento basal y la primera expresión de la relación social humana, y lamenta que las políticas públicas se hayan elaborado históricamente a partir de considerar al individuo como base social. Esta impronta individualista, asociada al liberalismo, es corrosiva del tejido social, ya que conspira directamente contra la fecundidad y produce la «desnatalización».

La actualidad del diagnóstico se basa en la identificación de la crisis del desarrollo y la desintegración social,. El crecimiento del Producto Bruto Nacional (PBN) sin distribución, sin empleo, sin arraigo y sin participación ha precipitado esta crisis. Los indicadores de este sufrimiento del tejido social son dramáticos y se manifiestan en la ruptura del núcleo familiar: divorcios, hogares monoparentales, violencia y delincuencia juvenil, adicciones.

El tema es urgente porque el proceso de envejecimiento demográfico, provocado por la restricción de nacimientos, disminuye el poder adquisitivo de los mercados internos, lo que genera recesión y desempleo. Si el ataque contra la familia y la población es político y planificado, la respuesta para la defensa y promoción familiar también debe ser política y de largo plazo. Pensar en políticas centradas en la familia hoy en día es, de hecho, «ir contra corriente».

Valor de las propuestas del autor

El valor del trabajo del Dr. Garda Ortiz reside en que no solo diagnostica los problemas, sino que ofrece una «oferta política y viable económicamente» para la superación de la involución socioeconómica. El autor propone un nuevo orden económico y social, con soluciones que abordan simultáneamente el desarrollo, la población y la economía.

1. Promoción de la fecundidad y protección a la maternidad

Una de las propuestas de mayor valor es la necesidad de revertir las políticas de control de natalidad —basadas en el estudio del crecimiento poblacional como un «epifenómeno»— para centrarse en la promoción de la fecundidad, El autor es contundente al afirmar que el gobierno debe invertir en proteger a la mujer que quiera tener hijos y remover las coacciones materiales que limitan su libre elección,
Las familias numerosas son definidas como “entidades de bien público y de interés nacional” y deben ser protegidas, ya que de ellas depende el porvenir de la sociedad.

2. La reforma del trabajo y previsión social

Garda Ortiz presenta dos propuestas específicas que atacan directamente los desequilibrios creados por la sociedad de consumo:

• El Salario Maternal: Se propone para garantizar la libre elección de la madre entre el trabajo en el hogar (que representa el 30% del PBI nacional) o el trabajo externo,. Alivia la «crisis del tercer hijo», y permite que las mujeres se retiren voluntariamente del mercado laboral, reduciendo la Población Económicamente Activa (PEA) y, por ende, las tasas de desocupación.

• La Jubilación de Base Familiar: Se busca corregir la profunda injusticia del sistema actual, que premia a las parejas sin hijos (recibiendo doble jubilación financiada por los hijos de familias numerosas) y castiga la generosidad. Una jubilación ligada al número de hijos que la familia aporta al mercado laboral actuaría como un estímulo a la natalidad y reconocería el trabajo de la mujer en el hogar.

3. El desarrollo local y el trabajo independiente

Ante la realidad innegable de la automatización y la globalización, el autor propone soluciones estructurales para la generación de empleo:

• Producción Independiente (Economía B): Puesto que las grandes corporaciones están pensadas para ser eficientes, no para generar puestos de trabajo, y el empleo formal dependiente es un «resabio» de la era industrial, se propone subsidiar y promover la producción independiente de bienes y servicios básicos, cerrando círculos locales de producción, distribución y consumo.

• Reorganización Territorial: El gran desafío de la sociedad postindustrial es llevar la producción hacia las familias, revalorizando “la ruralidad como forma de vida” y organizando Distritos de Desarrollo Local y Sistemas Poblacionales Intermedios (SPI) para frenar el desarraigo de la población hacia las grandes metrópolis.

La necesidad en la agenda pública

Los planteamientos de Garda Ortiz deberían formar parte de la agenda pública de los gobiernos nacionales y regionales porque proponen una visión de Estado que se orienta hacia el bien común político, partiendo del respeto a las sociedades menores, principalmente la familia, como lo exige el Principio de Subsidiariedad.

Adoptar estas ideas implica pasar de una mentalidad de administración de la decadencia (endeudamiento, desintegración, inseguridad), a la generación de un proceso de integración y crecimiento genuino. Para esto, los gobiernos deben dejar de lado las consideraciones teóricas y las ideologías individualistas, para adoptar un espíritu práctico y una actitud política que busque la Reintegración Social.
En el contexto argentino, la obra apoya el cumplimiento de la manda constitucional de “proveer al crecimiento armónico de la Nación y al poblamiento de su territorio” (Constitución Nacional Argentina, art. 75, inc. 19). Esto requiere que los gobiernos municipales sean promotores económicos mediante iniciativas como la emisión de bonos municipales para financiar obras productivas con el ahorro de los vecinos y la descentralización de la salud pública mediante Seguros Municipales de Salud que prioricen la atención primaria y la prevención.

En resumen, la obra no solo refresca la idea olvidada de la centralidad de la familia en la política pública, sino que ofrece un mapa arquitectónico para que los gobiernos logren un desarrollo sostenido y distribuido, convirtiendo el círculo vicioso del crecimiento con desintegración, en el círculo virtuoso del crecimiento con integración, De no hacerlo, las sociedades continuarán experimentando un “suicidio colectivo” a través del envejecimiento demográfico y la desnatalización.

Disponible en: Google Play Books

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